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Mostrando las entradas de febrero, 2019

yo es otrx

Observé mi reflejo, mi rostro y su quietud. “No soy”, me dije. Entonces arranqué algunos dientes. Me quebré el tabique hacia el lado izquierdo. Afeité la cabeza. Ingerí papas fritas excedidas en aceite rancio hasta vomitar. Voy a gritar. Grito. “Quiero un espejo”. Y ahí estoy, soy.

Busco soluciones para comenzar una nueva etapa

Los motivos que me urgen en este momento: respuestas. La negación constante de mi propia vida resulta indispensable para bloquear todo resultado de búsqueda, de autobúsqueda. En el espacio del psicoanálisis, la niña que siempre quise evidentemente no es la misma niña que fui. ¿Puedo ser la adulta que soñé de niña, niña que quise ser? La diversidad de SER que quise, las múltiples existencias de lo que soy en tanto soy mujer, hija, amiga, novia, vecina, ciudadana y toda esa gilada. Debo aclarar que la niña   que quería, que supone una adulta soñada, es la antítesis de la existente en este plano real, es decir, yo. Miraba programas dirigidos a amas de casa habilidosas, tenía 10 años y proyectaba lo que quería ser. Manualidades, cocina, pastelería, pinturitas, maquillaje, cosmetología, manicuría, masajista, luego vino MTV, otra vez la guitarrita. Todo eso no lo fui. Lo proyecté pero me desvié. La vida es diversa, por eso mismo. Mi duda es el poder volver sobre lo proyectado si...

Milonga de Jacinto Chiclana

Me acuerdo, fue en Balvanera en una noche lejana, que alguien dejó caer el nombre de un tal Jacinto Chiclana. Algo se dijo también de una esquina y de un cuchillo. Los años no dejan ver el entrevero y el brillo. ¡Quién sabe por qué razón me anda buscando ese nombre! Me gustaría saber cómo habrá sido aquel hombre. Alto lo veo y cabal con el alma comedida; capaz de no alzar la voz y de jugarse la vida. (Recitado) Nadie con paso más firme habrá pisado la tierra. Nadie habrá habido con él en el amor y en guerra. Sobre la huerta y el patio las torres de Balvanera y aquella muerte casual en una esquina cualquiera. Solo Dios puede saber la laya fiel de aquel hombre. Señores, yo estoy cantando lo que se cifra en el nombre. Siempre el coraje es mejor. La esperanza nunca es vana. Vaya, pues, esta milonga para Jacinto Chiclana.